Chica querida hoy te he dejado ir; como me duele saber que no te volveré a ver más; saber que ya no estas alrededor de mi existir.
Yo tenía tantos planes para tí y para mí. Pero Dios te quería a tu lado, mi linda princesita; era solo un préstamo de cinco años.
Gracias mi vida; me hiciste tan pero tan feliz, que nunca nadie opacará tu amor; porque Dios nos permitió hoy 8 de octubre del 2010 estar juntas como madre e hija; acurrucadas para que yo te quitara el temor que el dolor te provocaba.
Hoy tuve y sentí tanto amor al sentirte tan cerca de mí, que claramente sentí que ambas nos despedíamos sin palabras, solo con Amor.
Mi Chica querida, espero que Dios nos permita volver a vernos de nuevo; para que sigamos juntas para toda la eternidad.
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