A una Gran Mujer
Mi pensamiento la invoca
mi corazòn la llama
pero ella no los puede escuchar;
no comprende mi amargo dolor,
porque no le puedo demostrar mi
profundo amor.
Muda se queda mi boca.
Tu me miras a los ojos madre mìa y...
yo veo en ellos cansancio y dolor.
Porque somos tan malos nosotros los hijos?
y tu sin embargo... nos pagas con sacrificio
y abnegaciòn ; y en vida ¿que te damos?
Tristeza y decepciòn.
Perdòname madre nuestra!
perdòname porque mi ser egoìsta
te sabe hacer daño sin quererlo;
porque en realidad quisiera que fueras
la persona màs feliz; quisiera salud
para tu lastimado cuerpo,
quisiera darte lo que siempre en silencio
has añorado. !lo que la vida te ha negado!
"Yo lo sè" tu sufres y no por "tî" sino que
sufres pero tambièn porque lo que tanto añoras
es para nosotros "tus hijos".
Te debo màs que la simple vida; te debo todo;
todo lo que soy; por eso te digo hoy y siempre:
!Gracias madre querida! y aunque nunca te lo haya
dicho; escùchaloo bien.
Yo te Amo y te venero.
Avergonzadamente tu hija.
M.C. 10 de julio de 1987
No hay comentarios:
Publicar un comentario